Al dimensionar cualquier sistema solar y de almacenamiento, es importante trabajar siempre hacia atrás: comprenda la carga que desea ejecutar. Comprenda cuándo desea ejecutarlo (día o noche) y durante cuánto tiempo. En base a esto, el ingeniero de diseño puede seleccionar los inversores, el tamaño de la matriz fotovoltaica y el tamaño del banco de baterías (o almacenamiento).

Los productos inversores están diseñados para una máxima flexibilidad y pueden integrarse con generadores fotovoltaicos en la salida de CA (lado de carga) o lado de CC (lado de batería). Estos dos métodos para conectar generadores fotovoltaicos e inversores de almacenamiento se denominan comúnmente acoplamiento de CA y CC, respectivamente.

No se puede negar que los requisitos de la red y los costos de demanda de electricidad continúan aumentando. En aplicaciones comerciales, existen cargas críticas (componentes que consumen energía, por ejemplo, electrodomésticos y luces) que pueden necesitar soporte durante las interrupciones de la red.

Una de las principales preocupaciones en los procesos industriales es la eficiencia. Esta eficiencia siempre está ligada al consumo energético, ya que es la mejor manera de reducir costos para las empresas.

El uso de variadores de velocidad se hace necesario precisamente para estos casos, cuando las empresas buscan ahorro energético pero sin que esto afecte la producción y velocidad de sus procesos.

Como ya hemos mencionado en nuestro artículo "Cuándo es necesario el uso de un variador de velocidad", existen dos grupos de aplicaciones en las que podemos usarlos: las cargas de par continuo y las cargas de par cuadrático.

Entre las cargas de par cuadrático se encuentran las aplicaciones con bombas centrífugas y ventiladores las cuales están compuestas en su mayoría por aplicaciones HVAC.

Muy importante, durante la instalación no olvidar hacer la conexión a tierra.

El uso de variadores de frecuencia en nuestros procesos nos permite gestionar eficientemente el consumo energético de nuestros equipos, y ya se han convertido en parte importante de nuestras instalaciones.
En varias ocasiones nos hemos encontrado con equipos instalados en ambientes poco óptimos en los cuales la protección es escasa o nula. El polvo, la humedad, los gases, la temperatura y la corrosión se acumulan progresivamente hasta dañar severamente el equipo.